SWAGAT

Bienvenidos.

!Hola azoteros!.

Tengo muchas ganas de conectar con vosotros, cada vez somos más y eso ni me lo podía imaginar cuando empezamos con este espacio, muchas gracias. Traía en mi cabeza temas de actualidad como son el 8M, el drama de la familia Pantoja, la entrevista en “El Hormiguero” del político Almeida o las declaraciones negacionistas de Victoria Abril (!qué buenas eran las drogas en los 80!, cómo les ha dejado el cerebelo chamuscado a todos…). Pero pensándolo bien, iba a ser muy ácida y existen periodistas y escritores, blogueros y opinadores que sobre estos temas lo hacen infinitamente mejor que servidora.

Así que me apetece más hablar con vosotros sobre las emociones y la polivalencia, espero que os interese y, sobretodo, os sea útil.

Swagat Restaurante indio

El domingo pasado fui a comer con mi familia a un restaurante de comida india que nos encanta por todo, no sólo se come delicioso sino que el trato es de absoluto mimo. En mi mesa había alegría, estábamos juntos y esto ya es difícil con hijos mayores. El restaurante se llama Swagat y significa “Bienvenidos” traducido del hindi. Hasta aquí todo perfecto, yo estaba feliz, mis amores también, la alegre conversación y el atropello para pedir los platos es siempre un buen síntoma.

Pero como es habitual en mi, algo me llamó la atención y mi radar de observación se activó.

En la mesa de al lado, había una pareja de media edad. Al principio bebían en absoluto silencio mientras consultaban sus teléfonos, en el segundo plato ya empezaron a discutir. Esto no me resultó chocante, las emociones se disparan en el momento más inoportuno o el lugar menos indicado, lo que me llamó la atención es que discutían con el teléfono en una mano y el tenedor en la otra, A ver si puedo explicarme, lo consideré una habilidad “de la leche”; es extraordinario la capacidad de la gente de poder concentrarse en hacer tantas cosas bien a la vez mientras se intentan hacer daño. Soy incapaz de discutir con vena en cuello, consultar mi smartphone, comerme el pollo tikka masala mientras me bebo un “glop” de cerveza india “Cobra”. Y todo ello en el mismo espacio temporal.

Todo se transforma…

Puedo asegurar que esta pareja estaba ya entrenada durante años a discutir haciendo otras muchas cosas …¿prodigioso, verdad?

Me considero un ser torpe en el arte de discutir y hacer más cosas, todas ellas a la vez; o discuto, o me hago un café, las dos acciones a la vez pueden dar lugar a un chorreo de palabras como puñales destinadas a crear un escenario de sangre y destrucción. Llevo trabajando toda mi vida contra la impulsividad, manifiestamente inútil por las consecuencias que trae y de las que rápidamente me arrepiento.

Regresamos a casa andando, hablando, en mi familia no sabemos caminar callados. Observamos, comentamos, nos tropezamos, en fin, lo normal. Me alejé un momento del grupo con la excusa de mirar un algo en una tienda. Y escribí en mi teléfono una nota: “la importancia de una buena discursión o pelea”, si, soy de las que coge ideas y las escribe, que luego me olvido. Y es que la forma de discutir dice mucho de nosotros y nuestras relaciones.

PD: aconsejable venir de casa ya discutido y peleado. En casos extremos reconciliado porque si no, vas a tener que zamparte un antiácido para luego hacer frente a los cargos de VISA a final de mes de inútiles peleas con coste económico.

!!Fuerza chic@s!!

CosmenKos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s