MATAR EL TIEMPO

O la peor opción.

Dentro de muy poco haremos un año que estamos inmersos en esta maldita pandemia. Durante estos meses hemos aceptado que, algo que no podemos controlar, está dirigiendo nuestras vidas. Como sabréis, existe un movimiento contracorriente que nos alerta de que todo esto que estamos sufriendo es una guerra encubierta. Repito, somos esclavos, “maleza”para los políticos es todo aquel que no sea productivo, formamos parte de una sociedad de personas insignificantes que dan vueltas hacia ningún lugar como los ratones de laboratorio. Todo esto de la productividad va muy unido al concepto “tiempo”.

La teoría (con base sólida o no), de vendernos en el pack que los gobiernos de potencias mundiales han maquinado con un escabroso plan el control de nuestra voluntad, como en el guión de una película distópica, me hace dudar. Claro que hace un año no me podría creer que un virus mortal y desconocido nos iba a volver del revés, así que dudar es bueno. Yo a todo el mundo escucho, sean sus ideas las que sean, y me parece que es el mejor tiempo invertido.

La frase “matar el tiempo” ahora se me antoja como la peor de las opciones.

Slow life”

Cada uno hace con su tiempo lo que le viene en gana, ese es el meollo de la cuestión, poner límites a que nadie decida por ti con respecto a cómo gestionar tu tiempo en estos meses tan complejos. Estoy segura que el tiempo y la salud van a ser nuestros mejores aliados para volver a ponernos en marcha muy pronto.

Cada día hablo con mis personas favoritas, comentamos y, en el mejor de los casos, nos vemos. Si en algo estamos de acuerdo es en la certeza de que estamos muy cansados de la falta de libertad y que tantas malas noticias disparan en cada uno de nosotros emociones que nos desgastan. Nadie nos había preparado para esto, me gustaría ver a los que afirmaban, hasta hace poco y como un mantra, que en la preparación está el éxito.

¿Éxito?, depende de lo que para cada uno signifique éxito y, en cuanto a la preparación, la preparación académica o al nivel intelectual no es determinante sin un entrenamiento de las habilidades que todos tenemos para que esta situación que nos limita sirva de bastón para afrontar los cambios que se nos vienen encima.

No es necesario estar todo el día haciendo cosas, no es obligatorio ser hiperactivos para llegar a la cama cansados y así poder dormir algo y dejar de pensar, preocupados y ansiosos. Aprovechar el tiempo, a veces, significa no hacer nada con él, dejar que transcurra y haga su trabajo. Que sea nuestro “Maestro de la paciencia”. Nos han enseñado desde pequeños que si nuestro tiempo no es productivo somos holgazanes y vagos, bueno, una etiqueta más o menos no tiene en estos momentos mucha importancia. El tiempo es tiempo, nada material pero es de esas cualidades intangibles de la vida que ahora nos está marcando el paso porque tenemos la sensación de que lo estamos perdiendo como el agua vertida en una bañera sin tapón.

Fijaros que hay muchos refranes alusivos al tiempo; “el tiempo es oro”, “quien defiende su tiempo, defiende su oro”, “vuela el tiempo de corrida y tras él nuestro vida”, “el tiempo cura más que el sol”…A mi, el que me parece “ad hoc” es el que sigue,

Con el tiempo y la paciencia se adquiere la ciencia.

Estamos hartos, si, hasta el moño de normas, restricciones, incomodidades y de sentirnos tan vulnerables en todos los sentidos pero tenemos algo mucho más potente que la incertidumbre y el miedo, se llama tiempo y es la única certeza que nos queda porque hemos aprendido que en una décima de segundo todo puede cambiar, porque es el tiempo de descuento que nos resta para compensar el regalo de la prórroga de las segundas oportunidades.

Ese tiempo pasado que ya está “pisado”, el presente con su inmenso significado que pasamos por alto y el futuro, al que no hay ninguna necesidad de recurrir como tabla de salvación, nos pasa el rodillo hasta convertirnos en personas tristes, añoradas, ansiosas, depresivas o vacías. Por eso centrémonos en el presente, ese tiempo tan preciso que realiza, conscientemente, su trabajo en las personas que en esencia somos; personas agradecidas, disfrutonas, alegres, risueñas, ilusionadas y vivas.

Padres y teletrabajo

Estamos vivos y el tiempo en nosotros hace su trabajo, hagamos nosotros el nuestro, tengamos paciencia.

!Feliz semana, azoter@s!

CosmenKos

2 respuestas para “MATAR EL TIEMPO”

  1. Muchos somos los que vivimos acelerados, entre semana por la presión en el trabajo , los fines de semana y vacaciones, seguimos el mismo ritmo, precisamente por la costumbre de aprovechar El tiempo, necesitamos seguir haciendo cosas , siempre ocupados: madrugar, pasear, nadar, leer, un no parar ; leo el artículo y vuelvo a pensar en la necesidad de desconectar, dejar de hacer y relajarnos!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s