CUÑADOS Y SUEGRAS

O cuando nos rodean los más listos de la clase.

No sé vosotros pero he observado que durante este confinamiento han brotado sabios como setas. Ya antes se postulaban en medios de comunicación y en redes sociales aquellos seres con súper poderes del conocimiento; esos “opinadores” de éxito que nos lanzan sus juicios como verdades absolutas creándonos un complejo de que somos muy zoquetes e ignorantes, si nos comparamos con ell@s que se auto denominan máximos gurús de la vida.

Nos tragamos sin reflexionar cada una de las palabras que nos cuentan, como si sus opiniones e ideas fueran las croquetas de nuestras madres, que no te podías comer solo una y acabábamos zampando sin control toda la bandeja.

Estos “opinadores” de éxito tienen una ristra de fieles seguidores o “followers” convirtiéndoles en su Dios en la tierra. Da lo mismo que hablen de alcachofas o de política, de coches o de arte, de football o del COVID; las mesas redondas de “opinadores” de los programas de TV se han erigido en cátedra y los canales de Youtube de algunos opinadores “influencer” son la ventana al conocimiento…Twitter actualmente es donde la marabuntacon verborrea de copia y pega campa a sus anchas, convirtiendo la red social más interesante de comunicación en el báculo de la sabiduría en 140 caracteres.

Si te vinculas como fan incondicional y seguidor a muerte de un ilustre “opinador” estrella, observarás en Twitter o Facebook, por ejemplo, que se crea una tribu de “ofendiditos“. ¿Qué significa un “ofendidito”?, ¿por qué son tan coñazos?, ¿dónde brotan y se extienden cual virus?, ¿para qué les sirve esa emoción pasiva agresiva tan característica en ell@s?, ¿donde viven, como se reproducen, se extinguirán alguna vez?, pero……¡¡¿QUIENES SON?!!.

Pues bien, tengo malas noticias. Todos, en mayor o menor medida, tenemos un “cuñado” o “suegra” cerca, ya sea en la familia o entre los amig@s, en sentido figurado o real, que se convierten en nuestra peor pesadilla de reuniones familiares o sociales, petardos prepotentes que lo saben TODO.

Les da igual, que me da lo mismo, lo que tú creas, expongas o pienses, tus argumentos no van a ser escuchados porque tú no sabes de lo que hablas y ellos son sabios universales. Prepárate porque llegan las Navidades, unos días terribles cuando se unen el “cuñado” y “la suegra”, compitiendo entre sí, pueden producir en el aforo presente tal ardor de estómago con sus enconadas luchas lingüísticas, que ni ALMAX o GELOCATIL aliviarán el dolor de estómago o de cabeza a los asistentes de la última cena, porque siempre prometemos no volver a invitarles el próximo año, con escasa convicción pues en Navidades todo es Paz y Amor y se nos ablanda el corazón olvidando pronto el cabreo con el cava y los buenos propósitos para el próximo año.

Recuerda que con una sola de sus afiladas lenguas (suelen tener dos, como las vívoras), pueden aniquilarte a ti también, haciendo fuerza común, y dejarte con el trasero al aire con sus sentencias ejecutorias delante de todos.

El “opinador” es nuestro Dios y nada nos falta (que diría la Biblia).

El “cuñado” y “la suegra” suelen ser fervientes seguidores de las redes sociales, tienen mucho tiempo libre y son adictos a Google, utilizan una verborrea taxativa con esquirlas presentándose con su traje social “poli cultural” que, dada su ansia de protagonismo y lo cansinos que pueden llegar a ser, babean por demostrar (necesitan público) que están por encima de las ideas de la gente común y así magnificar sus amplios conocimientos y devastar la pobreza de los tuyos.

Y, además, son de la categoría de los “ofendiditos”.

Como dice mi amigo Andrés, en los últimos tiempos, “cuñados” y “suegras”, han proliferado dado el difícil momento en que vivimos; hay muchas razones de tamaña divulgación de sabiduría pero, lo cierto es que, mientras tú aún rumias la decisión de ponerte la vacuna de la gripe, ell@s pueden ofrecerte una lección magistral (GRATIS) sobre la solución al COVID y sentirse muy capaces de organizar la vacunación de la población planetaria (aunque no hayan estudiado ni el VADEMECUM) porque son muy listos y con habilidades que pocos tienen, excepto ell@s, que lo sepas…

Los “cuñados” y “suegras” followers de un “opinador” repetirán las palabras de su ídolo coma por coma, repitiendo su punto de vista como loros de cualquier tema, así que, pobre de ti que les rebatas una sola línea del discurso porque te saltarán como piojos.

Olvídate que te den la oportunidad y el tiempo de que argumentes a tu favor.

Observa a un “opinador” y no aprendas nada (si puedes).

Yo os propongo que elijáis con calma a vuestros “cuñado” o “suegra” como una enseñanza de la vida, convirtiéndoles en vuestros “maestros de la paciencia”.

Yo ya tengo el mío, ¿y vosotros?…

CosmenKos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s